María Santísima de Araceli, Patrona de Lucena (Córdoba) y del Campo Andaluz, ha regresado a su Real Santuario en la madrugada, de forma silenciosa debido a la pandemia de la COVID.
A las 5:30 horas partía en un vehículo habilitado para el traslado acompañada por el Vicario Episcopal de la Campiña, el grupo de mayordomía, el Hermano Mayor de la Real Archicofradía aracelitana y su camarera.
Desde las 8:30 horas volverá a recibir a sus hijos en su Santuario serrano y desde allí extenderá su manto protector a los lucentinos y a todo el Campo Andaluz.

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