La Virgen de la Victoria del Barrio onubense de El Polvorín ha sido dispuesta a los pies de su hornacina, desde la que preside la Capilla de la Hermandad durante todo el año, para acercarse aún más a sus devotos en esta recta final del año.
De esta forma, los hermanos, fieles y devotos en general podrán, en estos días, tener un mayor recogimiento con la Santísima Virgen para despedir este año que ha dejado momentos tan complicados para todos.
La Santísima Virgen se presenta a sus fieles y devotos ataviada rememorando la impronta en su indumentaria que le dio Francisco Monís Cano, quien fuera vestidor de la Virgen de la Victoria y mayordomo honorario perpetuo de esta Corporación, para recibir el año en que se cumplen cuarenta años de su fallecimiento. Para ello, ha sido revestida con la saya de salida procesional bordada en oro fino sobre tisú de plata realizada por Esperanza Elena Caro en 1954. Porta sobre sus sienes la corona de camarín obra del orfebre Jesús Domínguez, así como el puñal en plata de ley sobredorada del mismo orfebre del año 1989.
Sobre el pecho de la Santísima Virgen podemos contemplar las seis mariquillas que le ofrendara el que fuera vestidor de la Virgen de la Esperanza Macarena de Sevilla, Juan Pérez Calvo. Las mismas fueron una donación fruto de las estrechas relaciones que forjó Francisco Monís Cano en los años cincuenta del pasado siglo con la Hermandad de la Macarena de Sevilla, cuando el vestidor de la Esperanza Macarena, Juan Pérez Calvo, donara a la Santísima Virgen de la Victoria en el año 1954 seis mariquillas réplica de las que posee la Imagen sevillana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario