viernes, 2 de febrero de 2018

La Hermandad del Mutilado de Málaga decide incorporar nuevas piernas a la Imagen


Los hermanos de la Cofradía del Cristo del Mutilado y la Virgen de la Divina Providencia de Málaga han aprobado en cabildo extraordinario la restauración de la imagen cristífera de la Corporación. Este hecho supone la reposición de las piernas, mutiladas desde que se iniciara la Guerra Civil en 1936. Con esta decisión, la hermandad pone sobre la mesa la vuelta a salir en estación de penitencia, que dejó de realizar ya en 1976. Se trata, pues, de un cabildo histórico que marcará el devenir de la Corporación malagueña a partir de este 1 de febrero de 2018.

La Cofradía accede así a la condición indispensable que impuso el Obispado de Málaga el pasado año para recuperar la salida procesional de la Hermandad en Semana Santa. Actualmente, la Cofradía sólo realiza un Vía+Crucis en los jardines de la Catedral malacitana cada Viernes Santo. No obstante, hasta 1976 salía el Jueves Santo, aunque la Hermandad ya ha dejado claro que está dispuesta, de darse el caso, asumir un cambio de día en su incorporación a la Semana Santa malagueña.

La restauración se llevará a cabo en los próximos meses, suponiendo un nuevo paso hacia la normalización de esta hermandad tan peculiar. Ya en 2016, la Cofradía incorporó la imagen de la Virgen de la Divina Providencia, una imagen del siglo XVII atribuida a Antonio del Castillo, así como el carácter sacramental a la Corporación. Igualmente, está realizando, además, un importante proceso de restauración de su patrimonio. Tras la trascendental decisión tomada, la Hermandad valorará en los próximos meses la realización de un nuevo trono.

En 1936, los republicanos asaltaron la iglesia del Sagrario, anexa a la catedral malagueña. Sin embargo, en vez de prender fuego al espacio, prefirieron dañar los símbolos religiosos de otro modo. En el ático del retablo mayor se encontraba un Cristo crucificado que conformaba un calvario junto a la Virgen María y San Juan Evangelista. Debido a la altura, los asaltantes no pudieron acceder a las imágenes, lanzando entonces unas cuerdas que sólo permitieron el desprendimiento de las piernas.


El Cristo fue rescatado por un grupo de hombres mutilados pertenecientes al bando nacional. Posteriormente fundaron una cofradía al amparo de recibir permiso de la Santa Sede para poder dar culto a un Cristo mutilado. El pontífice Pío XII concedió la autorización, con la condición de que se venerara en el sitio donde fue profanado. Se trata de una talla del siglo XVII, convertido en protector de quienes habían sufrido amputaciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario