Madrid se rindió al Cristo de Medinaceli y la costumbre centenaria del Primer Viernes de marzo se volvió a repetir en la Basílica donde la Orden Franciscana Capuchina custodia la Sagrada Imagen del Cristo de Medinaceli desde 1939.
La Imagen fue realizada en Sevilla de autor anónimo, aunque la mayoría se decanta en los talleres de Francisco de Ocampo, a principios del Siglo XVII, por encargo de la Comunidad Capuchina sevillana quien la trasladó a la colonia española de Mámora, en el norte de África. En 1681 Mámora cae en manos de los árabes y los tesoros de la ciudad, junto con la Imagen fueron trasladados a Mequinez, donde un fraile de la Orden de la Santísima Trinidad la rescató, como si de un humano se tratara. Cuenta la leyenda que el Rey Muley pidió su peso en oro para el rescate y puesta la Imagen en la balanza esta equilibró siempre al llegar a las 30 monedas. Repetido el hecho varias ocasiones, siempre se equilibraba al llegar a las 30 monedas, así que se repitió la imagen de la compra del Señor por 30 monedas.
La Orden Trinitaria trasladan los rescatados, tanto humanos como Imágenes a Ceuta y por Gibraltar a Sevilla. De la capital hispalense a Córdoba, Valdepeñas, Alcázar de San Juan y Madrid donde llegaron en el verano de 1682. La fama de milagrosa de la Imagen de Jesús del Rescate, como en un principio se denominó, hizo que se realizara una procesión con todas las Imágenes rescatadas, con el privilegio concedido a la Orden de la Santísima Trinidad de imponer a cada una de ellas el Escapulario Trinitario. La Imagen quedó en el convento de los PP. Trinitarios de Madrid. En 1689 los Duques de Medinaceli construyen una Capilla en el mencionado Templo para que en ella sea depositada la Sagrada Imagen, comenzando así la unión de la Casa Ducal de Medinaceli con la Imagen del Cautivo y Rescatado.
Tras la Guerra Civil, los Duques de Medinaceli traen la Imagen que se encontraba en Guinebra con todo el Tesoro que se había llevado el Gobierno Republicano. Al llegar la Imagen a Madrid, los Duques de Medinaceli la depositan en el Convento de los PP. Trinitarios, que ahora está en manos de los Capuchinos.
Siempre, desde su llegada a Madrid, la Casa Real Española ha profesado gran devoción a la Imagen del Cristo de Medinaceli, por ello, cada Primer Viernes de Marzo algún miembro de la Casa Real se acerca hasta la Basílica de Jesús de Medinaceli y pedir por España y por el Rey. Ayer, la Infanta Elena fue la encargada de visitar al Cristo de Medinaceli y allí, en las puertas de la Basílica fue recibida por Pablo y Flavia de Hohenlohe-Langenburg y Medina, Hermanos del desaparecido Duque de Medinaceli que falleció en agosto pasado.
Las colas de fieles llegaron hasta Atocha, sabiendo que la Basílica estuvo abierta mientras hubiera un devoto que quisiera acudir a besar los pies del Medinaceli.
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