sábado, 17 de septiembre de 2016

El Cabildo de Oficiales de la Hermandad del Gran Poder acuerda "no ejercitar la acusación particular" en el caso del incendio del lunes pasado

En relación con el incendio provocado el pasado lunes en la capilla del Sagrario de la Basílica del Gran Poder, la Hermandad del Señor de Sevilla agradece los innumerables testimonios de adhesión y cariño de instituciones, hermandades y fieles en general, recibidos por distintos medios, entre ellos los del Arzobispo, el Alcalde de la Ciudad o el Consejo General de Hermandades y Cofradías.

La Junta de Gobierno de la Hermandad ha hecho público un comunicado en el que dice "gracias a Dios, la rápida detección y la decidida intervención de tres de nuestras hermanas para extinguir el incendio, impidió que la gravedad del mismo fuera considerablemente mayor, de no haber mediado la misma, limitándose finalmente los daños a una leve afección de la tarima donde reposa el Sagrario, y la pérdida de los dos paños de altar que en ese momento ornamentaban el mismo."

En su comunicado los directivos del Gran Poder dicen que "el causante del incendio, identificado gracias a las grabaciones de las cámaras de seguridad de la Basílica, fue detenido y puesto a disposición judicial, decretándose al día siguiente su libertad con cargos, a la espera del juicio, y una orden de alejamiento de la Basílica." La Junta de Gobierno, reunida en Cabildo de Oficiales, ha decidido no ejercitar la acusación particular, dejando a la Fiscalía y al Juzgado, como corresponde en nuestro ordenamiento jurídico, la calificación y enjuiciamiento de los hechos, y a la aseguradora de la Basílica la posibilidad de repetir contra el causante para el resarcimiento de los daños asegurados.

Tras los hecho ocurridos, la Junta de Gobierno procederá a una revisión tanto de las medidas como de los procedimientos de seguridad actuales, por si fueran susceptibles de mejora, si bien teniendo presente en todo momento, como reiteradamente han manifestado, su necesaria conciliación con la condición de lugar de culto y encuentro con Dios que tiene la Basílica, y la necesaria preservación de la intimidad de los fieles, especialmente en la Capilla Sacramental.

Por último, al término de la Santa Misa de Hermandad de ayer viernes, 16 de septiembre, el solemne canto del Salmo Miserere, que prescribe las Reglas del Gran Poder, se sustituyó por un acto solemne de Adoración al Santísimo Sacramento.

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